Esta calculadora de dividendos proyecta la renta pasiva mensual y anual que obtendrás reinvirtiendo los dividendos (DRIP) a partir de tu inversión inicial, tu ahorro mensual, la rentabilidad por dividendo y su crecimiento anual.
Cobro mensual
3091 €
Renta anual
37.093 €
Cartera final
349.501 €
El poder del interés compuesto en los dividendos
Este cálculo asume la reinversión total de los dividendos (DRIP) y el crecimiento orgánico de los mismos por parte de las empresas. El capital final total aportado es de 145.000 €.
La inversión por dividendos (Dividend Growth Investing) no busca las empresas que más pagan hoy, sino aquellas que tienen la capacidad y el compromiso de aumentar su pago año tras año de forma sostenible.
El objetivo final es construir una renta pasiva que cubra tus gastos vitales sin necesidad de vender tus acciones ("vivir de las rentas").
"¿Sabes lo único que me da placer? Ver llegar mis dividendos."
— John D. Rockefeller
Este concepto es clave: es la rentabilidad por dividendo calculada sobre tu precio original de compra, no sobre el precio actual.
Si compraste una acción a 100€ que pagaba 3€ (3% yield) y, con los años, la empresa sube el dividendo a 10€, tu Yield on Cost será del 10%, independientemente de lo que cotice la acción en ese momento. Esta es la métrica de éxito del inversor DGI a largo plazo.
Cada año, la calculadora multiplica el capital invertido por la rentabilidad por dividendo para obtener los dividendos del año. Después los reinvierte, suma tu ahorro de doce meses y sube la rentabilidad por dividendo en el porcentaje de crecimiento que hayas indicado, porque las empresas de dividendo creciente aumentan su pago año a año.
Dividendos del año = capital × rentabilidad por dividendo · Capital siguiente = capital + dividendos + ahorro × 12
La cartera se mide a precio de coste (lo aportado más lo reinvertido), no a cotización, y el crecimiento del dividendo se aplica a toda ella, también a lo reinvertido. Por eso a más de 20 años y con crecimientos altos la cifra es optimista: úsala para comparar escenarios, no como previsión. Tampoco descuenta impuestos ni comisiones.
Cuatro escenarios calculados con la misma función de la calculadora, con los dividendos reinvertidos. El tercero muestra que un dividendo alto que apenas crece gana los primeros años y pierde después frente a uno moderado que crece.
| Escenario | A 10 años | A 20 años |
|---|---|---|
| 0 € + 300 € al mesRPD 4 %, crece 5 % al año | 251 € al mescartera 46.237 € | 1379 € al mescartera 155.872 € |
| 25.000 € + 500 € al mesRPD 4 %, crece 5 % al año | 640 € al mescartera 117.896 € | 3091 € al mescartera 349.501 € |
| 25.000 € + 500 € al mesRPD 6 %, crece 2 % al año | 788 € al mescartera 129.307 € | 2730 € al mescartera 367.400 € |
| 50.000 € + 1000 € al mesRPD 4 %, crece 5 % al año | 1280 € al mescartera 235.792 € | 6182 € al mescartera 699.002 € |
Supuestos: reinversión total de los dividendos (DRIP), crecimiento constante, cartera a precio de coste, sin impuestos ni comisiones. Son los de la calculadora; abajo explicamos lo que se llevan los impuestos en España.
Retención. Cada dividendo de una empresa española llega con un 19 % retenido por Hacienda: de 100 € brutos cobras 81 €. La retención es un pago a cuenta; la factura final se ajusta en la declaración de la renta.
Escala del ahorro. Los dividendos tributan en la base del ahorro del IRPF junto con intereses y ganancias: 19 % hasta 6.000 €, 21 % hasta 50.000 €, 23 % hasta 200.000 €, 27 % hasta 300.000 € y 30 % a partir de ahí (escala vigente, Manual de Renta 2025 de la AEAT). La calculadora trabaja en bruto: una rentabilidad por dividendo del 4 % se queda en un 3,24 % neto al tipo mínimo.
Acciones extranjeras. El país de origen retiene primero (un 15 % en Estados Unidos si tu bróker aplica el formulario W-8BEN) y España vuelve a gravar el dividendo. En la renta puedes deducir lo retenido fuera hasta el límite que marca el convenio de doble imposición; lo que un país retenga por encima de ese límite hay que reclamarlo a su hacienda.
Reinvertir no evita el impuesto. Un dividendo cobrado tributa aunque lo reinviertas al día siguiente; el DRIP de la calculadora es bruto. Quien quiere diferir impuestos usa fondos o ETF de acumulación, que reinvierten dentro sin reparto, y tributa solo al vender.
La rentabilidad por dividendo (RPD o dividend yield) es el dividendo anual por acción dividido entre el precio de la acción. Es la cifra que verás en cualquier ficha de bolsa y la que pide la calculadora como punto de partida.
Rentabilidad por dividendo = dividendo anual por acción / precio de la acción × 100
Como referencia, el IBEX 35 ha ofrecido históricamente en torno al 4 % y el S&P 500 menos del 2 %, porque sus empresas reinvierten más y reparten menos. Desconfía de rentabilidades muy altas: a menudo anuncian un precio hundido o un dividendo que se va a recortar. Para el crecimiento anual del dividendo, un 5 % es una referencia habitual en carteras de dividendo creciente; las aristócratas del dividendo llevan más de 25 años subiéndolo.
Es el dividendo anual que paga una acción dividido entre su precio, en porcentaje. Una acción a 50 € que reparte 2 € al año tiene una rentabilidad por dividendo del 4 %. Es el dato de partida de la calculadora.
Multiplica el capital invertido por la rentabilidad por dividendo: 25.000 € al 4 % son 1.000 € al año, unos 83 € al mes en bruto. La calculadora repite ese cálculo cada año, reinvirtiendo los dividendos y sumando tu ahorro.
Al 4 % de rentabilidad por dividendo, 300.000 € (12.000 € al año entre 0,04). Si quieres 1.000 € netos tras el 19 % de retención, unos 370.000 €. La calculadora te dice en cuántos años llegas reinvirtiendo.
Dividend reinvestment plan: usar cada dividendo cobrado para comprar más acciones, de modo que el siguiente dividendo se calcula sobre más capital. Es el interés compuesto aplicado a las rentas, y el supuesto que usa la calculadora.
En España, entre el 19 % y el 30 % según la base del ahorro del IRPF; el bróker retiene un 19 % al cobrarlos. Los dividendos extranjeros sufren además la retención de su país, deducible hasta el límite del convenio. La calculadora no descuenta impuestos.
No. Es una herramienta educativa que aplica una fórmula a los datos que introduces, sin conocer tu situación fiscal ni personal. Para decidir sobre tu cartera, consulta a un asesor registrado en la CNMV.